El Ralentí: Un silencioso pero gran consumidor de combustible.


Fecha · 30/11/16

El Ralentí: Un silencioso pero gran consumidor de combustible.

    Ralentí es el nombre que toma el estado del vehículo cuando está estacionado pero encendido. Es un acto común dentro de la industria del transporte y normamente los conductores de camiones mantienen sus motores en ralentí durante los períodos de descanso para proveerse de calefacción o aire acondicionado, mantener el motor caliente durante períodos de bajas temperaturas o para generar electricidad y poder utilizar los accesorios del camión, por ejemplo, la radio.

 

    Según estudios realizados por la Environmental Protection Agency de Estados Unidos, los camiones que realizan viajes interurbanos permanecen con sus motores en ralentí durante 8 horas al día en promedio, por 300 días al año. Si consideramos que un camión estándar consume 3 litros de combustible por cada hora de ralentí, tenemos que cada camión consumiría en promedio 7.200 litros de combustible al año, sólo por este concepto, lo que equivale a un gasto innecesario de más de 3 millones de pesos anuales por camión.

 

    No solo se consume combustible innecesariamente, sino también se generan emisiones que contribuyen al efecto invernadero, contaminación ambiental y cambio climático; y se genera un desgaste innecesario del motor del camión, aumentando los costos de mantención y acortando su vida útil.

 

    No tiene sentido mantener el vehículo en ralentí por un tiempo mayor a uno o dos minutos. Si bien es cierto que el encendido requiere una cantidad adicional de combustible, según la organización Sustainable America, a partir de 5 o 10 segundos estando el vehículo en ralentí, empieza a gastar más combustible del que va a ser necesario utilizar para volver a ponerlo en marcha.

 

    El ralentí es un consumidor silencioso de combustible y puede ser minimizado con herramientas que lo detecten y disparen alertas en tiempo real para dar aviso al encargado. Con esta información, se puede educar a los conductores para que adquieran una mayor responsabilidad social y conciencia sobre el consumo innecesario de combustible que su conducta genera.